lunes, 18 de julio de 2005

Va mejorando

Claro, crece el entusiasmo a medida que revuelvo el "baúl" y encuentro, por ejemplo esta foto de la familia del abuelo en su casa del campo. Debe ser de alrededor del año 1928!

Puedo estar rato largo mirando los detalles de una familia tan querida y un lugar donde he pasado muchos días desde mi niñez, cuando papá nos llevaba en las vacaciones de verano.

Recordamos? En la foto están, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: María, Rosa, Andrés, José, Vicente, Lucía, Ernesto, Irene, Nélida y Luis. Duele saber que sólo viven papá y la tía María, que casualmente están en cada extremo de la foto.

Papá cumple 86 años el próximo 2 de noviembre. La tía María, que vive en Bahía Blanca con Ellén, creo que ya tiene 91 años.

También despierta en mi corazón bastante tristeza saber que ese campo es desde hace muchos años de un agricultor que vive en Maza, y que esa casa es tapera. Tengo fotos, ya las subiré para que también esté el presente.

sábado, 16 de julio de 2005

Sigo en preparativos...

Estoy buscando la forma de agregar utilidades que faciliten usar esto a quienes no tienen mucha práctica, y también un programa para armar el árbol genealógico de toda la familia, entre todos.

Desde que tengo memoria y sin aburrirme, escucho a papá contar decenas de hechos y anécdotas de él y sus hermanos y hermanas, de su familia en el campo, de esa zona que hoy siento más mía que donde nací, y a la que vuelvo cada vez que tengo oportunidad, aunque sea para ver la tapera de la casa del campo y recorrer una vez más esas huellas arenosas que bordean campos, quinuas y cardo ruso.

Tengo en mis retinas el recuerdo de cuando era una zona muy activa de agricultura y ganadería, cuando sus habitantes eran muchos... aunque hoy está todo poco menos que abandonado, como tantos pueblos y cosas en Argentina.

En fin, más que la melancolía de lo que ya no es, quiero rescatar el espíritu de lucha, de nobleza y de generosidad que esta familia heredó, fundada en la sangre italiana del abuelo, de la abuela y su descendencia.
Hasta luego nomás...

lunes, 4 de julio de 2005

Inauguración...

Cingoli, el pueblo tan lindo que se ve en la foto, está en la provincia de Macerata, región Marche, en Italia. De ese pueblo salió alrededor de 1894 Giuseppe Virgili, uno más de los miles de italianos que emigraron a la Argentina para intentar una vida nueva y mejor.

Giuseppe o "Pepe" se casó en Argentina con Lucía Di Yelsi, hija de italianos, y aproximadamente en el año 1902 se fueron a colonizar unas tierras casi deshabitadas, a unos 700 km de aquí, donde residían.

Demoraron semanas con el tren y con las carretas en un penoso viaje, pero fundaron con otros una colonia a fuerza de coraje, de lucha con los "matreros", de trabajo y de sacrificio. Eran eso... colonizadores.

Prosperaron luego de unos años y compró más campo a pocos kilómetros del pueblo "La Pala", cerca de la estación Francisco Murature, casi en el límite con la provincia de La Pampa.

Uno de los hijos, Ernesto, se casó cerca, en Villa Maza, el 9 de noviembre del año 1946, con María Justina Fernández. En 1947 nació María Susana y el 8 de noviembre de 1948, nació Ernesto José... que soy yo.

Muchas cosas murieron desde aquel entonces: los abuelos "Pepe" y Lucía, los tíos Vicente, Nélida, Rosa, Irene, Luis y Andrés; el ferrocarril, el pueblo La Pala... pero no murieron mis raíces, ni mi alegría de haber estado allí en ese lugar, ni el cálido recuerdo de cada uno de los que se fueron. Los sigo extrañando... el tío Andrés con su risa de "motorcito" era el más simpático; el tío Vicente con sus relojes en Santa Rosa; el tío Luis en el taller de Villa Maza y el autito azul de chapa que me hizo y era un lujo; la abuela y las muñecas que le hacía a Susana con las piernas de palitos forrados en tela; la tía María con su sonriente bondad y trabajando; las tías solteras, enojadas de estar en el campo; el patio de tierra arenosa rodeado por alambre con el aljibe y el tanque australiano de material (donde la abuela ahogaba las camadas de gatitos que nacían!); la abuela siempre haciendo algo pero con dulzura; el sótano lleno de quesos y fiambres; la cocina grande y los azulejos con figuritas de tarros que recortaban las tías; el abuelo trabajando o cuando nos iba a buscar a la estación de Murature en el Ford '35 azul con el filete rojo; el tractor Caterpillar oxidado en el potrero de chatarra; la huella hasta la tranquera; los eucaliptus del patio de atrás; el camino imborrable en la memoria de la huella del campo hasta La Pala... caray que son centenares de recuerdos y todos lindos!

El corazón me juega estas pasadas con mucha frecuencia, casi como un grito por querer saber más y más de la historia de ese querido abuelo "Pepe", que vino con tres hermanos: Venancio, Alejandro y Pacífico, y dejaron dos en Cingoli: María y Nazareno.

Jamás pretendí herencia alguna ni intenté siquiera obtener la ciudadanía italiana que me correspondía por ser nieto de un italiano, mucho menos lo pretendo en esta etapa de mi vida, pero deseo fervientemente saber más de mi familia aquí y en Italia. Tal vez este "blog" sea un medio adecuado para intentarlo, para que los que estamos desparramados por la tierra podamos conocernos más aunque sea en este medio virtual.

Voy a ir despacio, tratando de contagiar a los que más pueda este ansia de recorrer mis raíces, porque lo siento casi como una deuda con el abuelo Pepe, con los tíos, conmigo mismo, que me dejo atrapar con gusto en su historia más que en la mía propia.

Esto continuará.