domingo, 5 de agosto de 2007

Blanca Guerendiain

La familia Guerendiain era reconocida en La Pala/Murature y también pertenecía políticamente a mi familia.

El tío Andrés se casó con Amelia Guerendiain, que murió el día 7 de noviembre de 1948, justo un día antes de mi nacimiento, cuando tenía un embarazo de alrededor de 5 meses.

Es muy poco lo que ha querido contarme papá y la familia al respecto, porque quedaron muy mal impactados con tan prematura muerte de ella y su bebé. Ya comenté que mucha gente me dijo que al tío Andrés nunca más se lo vio con alguna mujer y, de hecho, nunca me animé a preguntarle algo sobre el tema cuando lo reencontraba ya de más grande.

Amelia era la mayor de seis hermanos. Le seguían en orden: Clara (casada con el jefe de Correo Benito Crosio); Abel (casado con Ofelia Díaz); Blanca (casada con Manuel "Nuco" Firpo, carnicero); Dina (casada con "Tito" Cadena) y Martín (casado con Lía Mayet). Tengo entendido que las únicas que viven son Blanca y Dina.

Blanca y "Nuco" (de "Manuco") tuvieron sólo un hijo: Eduardo. Allá por 1951 se vinieron a Quilmes, donde Blanca vive aún acompañada por una señora que la cuida, con sus saludables 84 años. Eduardo se recibió de Ing. Agrónomo y hace 25 años que está radicado en 9 de Julio.

Ayer, luego de varios contactos por correo electrónico y teléfono con Eduardo, fue posible que viaje a Quilmes para conocerlos, ya que estaba con su familia visitando a Blanca.

Fue todo muy emotivo, realmente Blanca es una mujer hospitalaria y generosa. La memoria no le ayuda demasiado pero, a pesar de ello, pudimos estar largo rato compartiendo recuerdos de gente y lugares de La Pala en su época, de los amigos, mis padres y tíos, incluyendo el sacrificio que hicieron al llegar a Quilmes para salir adelante exitosamente, como lo hicieron. Eduardo me comentó que "Nuco" falleció hace unos dos años ya.

Blanca, lamentablemente, no pudo ayudarme a conocer más de la vida de la tía Amelia porque cuando lo intentó, se emocionó hasta las lágrimas, por lo que fue necesario cambiarle el tema y evitarle así momentos tristes, aún después de 58 años de ocurridos. Sólo llegó a decirme que era la mayor, que era muy buena y la que ayudaba en la cocina y la costura para todo el resto. Dijo que era una mujer muy buena... antes de quebrarse por el recuerdo.

De cualquier forma fue una experiencia memorable y, tal como imaginé antes de viajar a su casa, el simple hecho de tener en común un pedazo de tierra arenosa en nuestras vidas y familias, como La Pala, el campo, la vida pueblerina de gente sana de alma, hizo que sintiéramos todos como si nos conociéramos desde siempre.

Aquí dejo una de las fotos que tomamos ayer, con Blanca, con su cara de bondad, con sus canas de la edad y del sacrificio, pero con un rostro que también manifiesta un amor desinteresado por el simple hecho de que fuimos a su hogar y compartimos algunos recuerdos.

Blanca me regaló, con su familia, unas horas preciosas, inolvidables e impagables y, fíjense las paradojas... al irnos, era ella la que nos agradecía a nosotros y, con un frío muy intenso, insistió en salir hasta la vereda mientras no hacía más que repetir que hiciéramos de cuenta que su casa era la nuestra!!!

Claro, pensamos volver y seguir disfrutando de su caridad y compañía.





martes, 15 de mayo de 2007

Algunas fechas de papá...

Luego de la muerte de papá (hace 15 meses), días más tarde, mi hermana María Susana me trajo una carpeta que él había pedido que me entregue después de su fallecimiento. Alguna vez me mencionó que haría tal cosa, pero no me daba detalles del contenido (le gustaban ciertos misterios).

Más de un año después de eso, buscando unos papeles encontré la carpeta y me puse a leer su contenido. Ahora podía hacerlo sin zozobra y dilucidar el misterio.

Como imaginé, no había papeles de valor para el común de la gente, pero sí estaban todos aquellos que, sin que yo sepa, él fue archivando a lo largo de su vida. Es evidente que cierto hechos marcaban su alma y su afán de mantener en custodia documentos que pudieran servirle como seguro ante eventuales problemas. Así por ejemplo hay constancias de trabajo, de declaraciones en algunos sumarios que lo tuvieron como protagonista, telegramas de nombramientos y renuncias, cartas de felicitación por sucesos laborales, constancias de trámites jubilatorios... todo sumado a algunas fotos familiares de los primeros años y muchas estampitas de Santos y nuestra Madre María (sus últimos años fue devoto ferviente de la Virgen de Luján y rezaba el Rosario diariamente).

Ha sido un hecho que despetó mis recuerdos tiernos de papá y, sobre todo, de sorpresa con algunos papeles que no imaginaba que él tuviese en su poder después de tantos años.

Así las cosas, rescaté los que tienen que ver con hitos de su vida laboral. Como dije tiempo atrás, el llegar a ser Jefe del Departamento Automotores del Ministerio de Acción Social fue para él, que cursó en su vida sólo hasta el grado tercero en La Pala, un motivo de profundo orgullo, tanto más cuando fue siempre conceptuado como un hombre de honor y un trabajador infatigable. Claro, siempre coincidí en ese orgullo: él desde su protagonismo y yo desde mi rol de admirador leal que supe valorar sus méritos sin compararlo con otros profesionales. Realmente papá era un hombre honorable... sin que le sobre el dinero, pero de una intachable conducta. Todos los Virgili (sin comparar con otros apellidos familiares) han sido de igual línea genética: honradez a ultranza.

Hay muchos papeles, pero los que más merecen destacarse son:
  • Telegrama del día 29 de marzo de 1946, donde le notifican que por decreto de esa fecha ha sido designado Delegado Municipal de Villa Maza y que debe hacerse cargo al día siguiente a la hora 12:00. Lo firma Eliseo Rettori, como Comisionado Munipal.
  • Nota 618 de la Intendencia Municipal de Adolfo Alsina, del día 10 de julio de 1947, donde el mismo Eliseo Rettori le comunica que el Auxiliar 12º Roque Mezzoparente ha sido comisionado para recibirle la documentación de la Delegación y, en el mismo acto, hacerle entrega de la misma al Auxiliar José Desac.
  • Resolución Nº 193 de la Dirección de Personal del Ministerio de Hacienda, Economía y Previsión, con fecha 22 de febrero de 1950 (Legajo 105.486). Le comunican que ha sido asignado, retroactivamente al 1 de enero, con una retribución de $ 450 Moneda Nacional para "los servicios privados que se le encomienden".
  • Hay distintas Resoluciones ministeriales por las que va progresando en su carrera escalafoinaria: Oficial 7º, Auxiliar 3º, Auxiliar 2º, Oficial 9º, Auxiliar 1º y, el 1 de enero de 1959, Oficial 3º con un sueldo de $ 6.300 de esa época.
  • Por nota del día 10 de agosto de 1961, firmada por Carlos Ayala Torales como Director de Personal del Ministerio de Acción Social, se lo designa Jefe del Departamento Automotores (A) a partir del día 14 de julio. Unos meses más tarde, lo quitan de la jefatura por razones políticas (era peronista en un gobierno radical).
  • Por nota del 5 de noviembre de 1963, el entonces interventor del Departamento Automotores (Raúl Elgarrista), en una nota de cinco hojas al entonces Ministro (Alfredo Camarlinghi), hace un pormenorizado cuadro de situación de lo que observó en ese Departamento, que describe poco menos que diabólica y trata de delincuentes a casi todos los empleados. Transcribo uno de sus párrafos: "Al poner en función al Señor Ernesto I. Virgili como Jefe del Departamento, cargo del que fue separado, porque su honradez, responsabilidad y contracción al trabajo son virtudes inestimables, el personal en general experimentó un alivio ya que este Señor Virgili está considerado y conceptuado como una persona de bien y de gran caudal de trabajo" (Me duele un poco que papá nunca me hiciera conocer este tremendo testimonio de su vida).
  • Por Resolución ministerial Nº 2182, del día 24 de septiembre de 1964, papá es designado Coordinador delegado de ese "Departamento de Estado" ante la Dirección de Automotores Oficiales.
  • Siguen varios hechos laborales más.
  • A partir del día 1 de octubre de 1978, por expediente 2918-35.168, papá se acoge al beneficio de la jubilación ordinaria con un monto inicial de $ 392.172, con 30 años computables de servicio.

Es así. Una sorpresa. Papá nunca dejaba de sorprender y, muerto, tampoco. Cosas virgilianas estas de "esconder" hechos y datos que son motivo de halago o de orgullo o de satisfacción. Eran pudorosos. Es una de las cosas que les reproché... no compartir. De cualquier modo, estos documentos que ahora guardaré yo, no hacen más que ratificar formalmente situaciones que ya me hacían estar orgulloso de él.

Al terminar de leer todo... junté los papeles, suspiré hondo y noté que estaba sonriendo mientras evocaba la cara de papá... y lo "abracé" fuerte desde el alma y hasta el alma. Ya nos veremos algún día y se lo volveré a dar personalmente.

Hasta pronto.

jueves, 4 de enero de 2007

Se estruja el alma...

No es una sorpresa, pero igual se me estruja el alma de verificar que La Pala está oficialmente en vías de extinción.

Leía hoy el diario Clarín y me llamó la atención el artículo que dice que el 40% de los pueblos rurales de Argentina están en vías de desaparecer, que la declinación comenzó alrededor de la década de los 60 y que la eliminación del ferrocarril fue la causa principal.

Menciona una organización llamada "Recuperación Social de Poblados Nacionales que Desaparecen" (RESPONDE), cuya dirección de Internet es www.responde.org.ar. Hay una lista de pueblos extinguiéndose, separados por región... y ya me lo palpitaba con tristeza... busqué en la lista y luego por provincia y después por localidad... y está con todo su nombre: La Pala... 25 habitantes en el censo de 2001, con más de 68% de caida en la población desde el censo anterior.

La Pala, un pueblito casi perdido a miles de metros nomás de La Pampa, a más de 600 km de mi ciudad, calles de atierra arenosa, muchos árboles, pocas casas, poco de todo lo material... pero infinitamente mucho de nuestra identidad, de nuestros mejores sentimientos, de nuestras raíces. Un pueblito tan chico y a la vez tan enorme desde el amor de mi familia, mis abuelos, mi papá, mis tíos, mis propios recuerdos y experiencias de toda la vida por esos paisajes ya grabados en el corazón.

Dicen que se está extinguiendo y, seguramente, es así, pero me resisto a verlo todo tapera y tragado por la gramilla y la arena. Algo tendrá que ocurrir, casi como un milagro, que evite que muera tanta vida en lo poco que queda y en lo muchísimo que hay en tantas almas que allí nacieron, crecieron y murieron. Hay demasiadas lágrimas, demasiado sudor, demasiada felicidad en ese lugar desde su fundación, como para que se borre todo así nomás, por la falta de oportunidades y por el olvido.

Lamentablemente no tengo ni los medios materiales ni el tiempo que desearía para arrimar posibilidades más que suspiros. Es muy humilde mi posición para semejante desafío, aunque haría cada cosa que esté a mi alcance si fuese el caso.

La Pala... me duele que esté en semejante lista de pueblos. Papá seguramente se pondría sombrío de leerlo. Dicen que va a desaparecer y no se arregla con un talero ni con lamentos. Qué pecado si se pierde tanta historia rural, tanto vivido. Como dije... estruja el alma.

Quién sabe!... los milagros existen. En una de ésas... en unos años se nos pasa el susto.