| Camino entre Maza y Murature |
| La entrada a La Pala viniendo de la estación Murature |
Cientos de veces papá y los tíos nombraban esos pueblos y sus fechorías de aquella época. Es más, cuando en mi niñez íbamos los veranos a ese campo, la combinación de trenes que hacíamos en Catriló, después de bastantes horas de espera, bajaba por la estación Ivanowsky hasta Murature, que era el punto de destino. Recuerdo claramente el tren con algo de bamboleo, el calor, la tierra volando y al guarda que pasaba picando boletos y anunciando "próxima estación Muratureeee"... después de más de un día viajando!
| Huella entre el campo y La Pala |
| El campo y lo que queda del monte que albergaba la casa familiar |
El tiempo y la naturaleza, implacables actores que así como hacen envejecer el cuerpo, van haciendo desaparecer localidades como La Pala ante la congoja de quienes hemos conocido sus momentos de esplendor y tenemos profundo arraigo afectivo con esa tierra que supo cobijar a nuestra familia.
| La que fue la fonda La Bilbaína, ¿alguien sabrá su historia? |
Entre tanto, no descarto regresar alguna vez más como un gesto de fidelidad a mis recuerdos y a mi familia virgiliana.