No es una sorpresa, pero igual se me estruja el alma de verificar que La Pala está oficialmente en vías de extinción.
Leía hoy el diario Clarín y me llamó la atención el artículo que dice que el 40% de los pueblos rurales de Argentina están en vías de desaparecer, que la declinación comenzó alrededor de la década de los 60 y que la eliminación del ferrocarril fue la causa principal.
Menciona una organización llamada "Recuperación Social de Poblados Nacionales que Desaparecen" (RESPONDE), cuya dirección de Internet es www.responde.org.ar. Hay una lista de pueblos extinguiéndose, separados por región... y ya me lo palpitaba con tristeza... busqué en la lista y luego por provincia y después por localidad... y está con todo su nombre: La Pala... 25 habitantes en el censo de 2001, con más de 68% de caida en la población desde el censo anterior.
La Pala, un pueblito casi perdido a miles de metros nomás de La Pampa, a más de 600 km de mi ciudad, calles de atierra arenosa, muchos árboles, pocas casas, poco de todo lo material... pero infinitamente mucho de nuestra identidad, de nuestros mejores sentimientos, de nuestras raíces. Un pueblito tan chico y a la vez tan enorme desde el amor de mi familia, mis abuelos, mi papá, mis tíos, mis propios recuerdos y experiencias de toda la vida por esos paisajes ya grabados en el corazón.
Dicen que se está extinguiendo y, seguramente, es así, pero me resisto a verlo todo tapera y tragado por la gramilla y la arena. Algo tendrá que ocurrir, casi como un milagro, que evite que muera tanta vida en lo poco que queda y en lo muchísimo que hay en tantas almas que allí nacieron, crecieron y murieron. Hay demasiadas lágrimas, demasiado sudor, demasiada felicidad en ese lugar desde su fundación, como para que se borre todo así nomás, por la falta de oportunidades y por el olvido.
Lamentablemente no tengo ni los medios materiales ni el tiempo que desearía para arrimar posibilidades más que suspiros. Es muy humilde mi posición para semejante desafío, aunque haría cada cosa que esté a mi alcance si fuese el caso.
La Pala... me duele que esté en semejante lista de pueblos. Papá seguramente se pondría sombrío de leerlo. Dicen que va a desaparecer y no se arregla con un talero ni con lamentos. Qué pecado si se pierde tanta historia rural, tanto vivido. Como dije... estruja el alma.
Quién sabe!... los milagros existen. En una de ésas... en unos años se nos pasa el susto.
2 comentarios:
Ernesto: el pueblo puede desaparecer, y los recuerdos si no se transmiten a través de generaciones también, pero tengo la tranquilidad de que personas como vos van a hacer que su historia perdure en el tiempo, una prueba de ello es esta conmovedora página cargada de historia y emociones.
Gracias, Federico, sobre todo viniendo de alguien con un apellido tan conocido en ese pedazo de tierra bonaerense tan entrañable para nuestra sangre y nuestros recuerdos.
Un abrazo.
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