Y llegó y pasó el aniversario Nº 100 del pueblo La Pala y de la estación Francisco Murature, este último domingo 8 de octubre.El clima y la meteorología indicaban vientos fuertes, mucha tierra volando, los árboles arqueados, los pelos despeinados.
Los actos festivos indicaban muchísima organización, como en Maza en mayo... la calles, las casas, la pintura blanca, el pasto cortado, las banderas, el hospital móvil, la ambulancia, los bomberos, el palco y la banda pampeana de música.
El antiguo campo de fútbol, indicaba una gran fiesta con su carpa blanca, los centenares de comensales, las enormes parrillas con la carne, las decenas de mozos y la algarabía de tanta gente preparándose para disfrutar de la buena comida y la buena compañía.
El corazón... el mío... indicaba un tropel de emociones muy fuertes, porque semejante ceremonia y festejos estaban transcurriendo en la misma tierra de mis abuelos, mi papá y mis tíos... en el mismísimo Murature, donde en los primeros 20 años de su vida mi "viejo" recorrió miles de veces su calles, el club, la cancha de fútbol, la pista de baile, los negocios, el caminito al campo.
Estaba engalanado el pueblo, como lo merece. Estaba alegre el pueblo, como debió ser siempre. Estaba bullicioso el pueblo, con la "ropa de los domingos", como nos gustaría verlo siempre, como en aquellos días en que muchas familias vivían y trabajaban en La Pala.
No hay palabras. La arena es otra, el viento la lleva y la trae, pero las calles son las mismas. Allí nació y se crió papá, allí vivió una adolescencia que él mismo describía como "hermosa" y que repitió desde que yo tengo el primer recuerdo hasta casi el mismo día que murió: el 10 de febrero de este año.
Tanto lo amé a papá y tanto amó él a su tierra que hace tiempo la hice mía, así por herencia del amor nomás, sin pedir permiso a nadie y sin siquiera esperar por tener una partida de nacimiento de ese lugar. Este domingo que pasó, caminando algunas de sus cuadras, mirando sediento cada pedazo del pueblo, "prestándole" mis ojos a papá para que mire más de cerca, sin decirle a nadie me hice ciudadano de La Pala y sentí que esa tierra era tan mía como la sintió él, por el derecho de sangre, por el derecho de elección y por el derecho del amor. En ese acto me declaré habitante natural de La Pala/Murature. Ahora es también mi tierra, tanto como lo creyó el abuelo José, mi papá o mis tíos.

Fue todo impecable, a pesar del viento que se hizo presente. Faltaban los cardos ruso dando vuelta como veía en los viajes de mi niñez a esos pagos. Como dijo el Intendente: lleva seis centenarios festejados en su Partido, se nota la experiencia y el cuidado, que ha sido motorizado sin dudas por mi primo Jorge, que en mucho menos tiempo, ya lleva dos centenarios organizados en su espalda.
Viajé con mi esposa, mi hijo Germán y mi hija política Ingrid. Disfrutamos cada lugar que recorrimos y cada momento que compartimos con decenas de pobladores de los que están y de los que ya no están.
Me costó volver a la tarde, pero el viaje es bastante largo y antes quería pasar por el campo que fue del abuelo, así que a las 16:30 pegamos la vuelta con el alma llena de una extraña mezcla de emociones, las lindas, por haber podido estar, las tristes, por los que no pudieron acompañarme. Imaginaba a papá mostrándome con sus gestos habituales cada lugar que le fue tan cercano y admito que me pegaba fuerte la ausencia del viejo.
En fin, hubo reencuentros familiares como nunca y sentimientos en cantidad, pero eso lo dejo para el próximo relato.
5 comentarios:
me hubiese gustado mucho compartir esos momentos ya que pase parte de mi nfancia en murature soy horacio muratorio mi padre era jefe del correo alla por el año 62 saludos a todos
no me acuerdo de tu familia creo que por ser muy pequeña mi papa fue jefe de la estacion de ferrocaril tengo muhos recuerdos y me da mucha nostalgia ver que todos recordamos un gran momento de nuestra vida y rodeados de mucho amor y afecto que pocas veces encontras en otro lugar nuestro pueblo yo los tres kilometros de la estacion a la escuela los recorria a caballo fui muy feliz y mi nombre es elsa rodriguez y mi papi que ya no lo tengo es felipe rodriguez hasta pronto
no me acuerdo de tu familia creo que por ser muy pequeña mi papa fue jefe de la estacion de ferrocaril tengo muhos recuerdos y me da mucha nostalgia ver que todos recordamos un gran momento de nuestra vida y rodeados de mucho amor y afecto que pocas veces encontras en otro lugar nuestro pueblo yo los tres kilometros de la estacion a la escuela los recorria a caballo fui muy feliz y mi nombre es elsa rodriguez y mi papi que ya no lo tengo es felipe rodriguez hasta pronto
tu papa era el jefe de estacion MORATURE. POR 1976 AL 78 O MAS,TUVE LA CANTINA DEL CLUB POR ESOS AÑOS, SOY PASSINI NESTOR. PASE MUY LINDOS DIAS EN LA PALA. DONDE CREO QUE ES LO DE CHOPA, EN ESE ENTONCES VIVIA
LA FAMILIA FERNANDES------------------------------------
Hola amigo desconocido.
No es así, papá nunca fue jefe de la estación. Vivió hasta los 20 años en el campo del abuelo José, cerca del pueblo y, luego del servicio militar, ya estuvo poco en su regreso.
Fue delegado de Villa Maza y en 1946 se casó y se fue definitivamente de la zona.
Un abrazo y mejores augurios.
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