Con su autorización, aunque quitando algún párrafo muy personal, copio el correo electrónico que me mandó mi hermana prima Lucía para el cumpleaños (letra en cursiva). Estoy seguro de que los que puedan leerlo de nuestra familia Virgili, no tendrán necesidad de explicación. Es un pedazo vivo de recuerdo de nuestro pasado y de nuestros padres y amigos:
"Querido hermano:
Me cuesta mucho ponerme a escribir porque los recuerdos se agolpan en mi mente y los sentimientos en el corazón, pero haré el esfuerzo para contarte algunas cosas para que enriquezcas el "Baúl Familiar". Este es mi especial regalo para tu cumpleaños n° 60...
Te diste cuenta que somos privilegiados? Vos llevás el nombre del abuelo y yo el de la abuela!! Creo que esto denota el respeto y amor de nuestros padres hacia los suyos...
Te mando como adjuntos algunos documentos familiares que tengo en casa. Los de tío Andrés los saqué después de tenerlos guardados más de 20 años. Me costó mucho. La pérdida del tío Andrés fue muy dura para mí. Cuando venía a casa era como tenerlo a papá de nuevo... También María Eugenia sentía un afecto especial hacia él... Y la cédula del abuelo estaba entre las reliquias que guardaba tío Andrés. Seguro que te dará una gran alegría tener varios datos más sobre él
Mirando el Baúl, supe que fuiste a visitarla a Blanca Guerendiain. Me impactó mucho la foto!! No sé si sabías que eran grandes amigos de mamá y papá. Cuando nosotros fuimos a vivir a Murature, ellos aún estaban allá. Blanca me hizo la torta de cumpleaños cuando cumpli creo que 5. Nuco era muy amigo de papá. Aún guardo una billetera de cuero de cocodrilo auténtico y detalles de oro que le regaló a papá, no recuerdo por qué motivo, tal vez un cumpleaños. También lo recuerdo a Eduardo con quien jugábamos bastante. Recuerdo que cuando yo cumpli 15 años (año 19..!!!) le pedí a mamá que me llevara a conocer Buenos Aires y así lo hizo. También me llevó a Quilmes (así conocí mi ciudad natal) y estuvimos en casa de Blanca y Nuco (alli miré TV y tomé Fanta por primera vez). Cuando falleció tio Andrés les mandé una carta dándoles la noticia, me contestó Blanca y esa fue la última vez que tuve contacto con ellos....
El domingo 26 de octubre, como ya lo sabés, se hizo un asado en Murature por los 102 años del pueblo y 93 de la escuela. Me reencontré con Mary Rivas y Thelma Fernández, compañeras de primer grado. Con Mary recordamos los momentos en que jugábamos en casa y en la de Pedrito Sarcou. Mary se acordaba especialmente de mis muñecas con vestiditos hechos por mamá...
El festejo en el Club fue muy fuerte para mí. Como te conté, no había vuelto a entrar allí desde que tenía 6 o 7 años... Los veía a papá y mamá bailando La Cumparsita, su tango preferido. Si bien dicen que papá tenía mal carácter, yo tengo el mejor de los recuerdos de cuando jugaba conmigo en la cama antes de dormir y el cuento de Blancanieves (adaptación de Vicente Virgili) que me contaba para dormirme. Y por otro lado el gran respeto y admiración que manifestaba en toda ocasión por mamá."
Lucía ha descrito en forma breve y excelente unas pinceladas de nuestras raíces. Me da impulso de agregar notas a sus recuerdos, pero sería empañar tan rico regalo. Lo dejo así y en otros momentos iré subiendo los documentos que me envió y agregaré otra información. Gracias y un abrazo de corazón, hermanita!
Un lugar para conocer y reunir a la familia de Giovanni Virgili (mi bisabuelo), estén donde estén.
jueves, 13 de noviembre de 2008
miércoles, 12 de noviembre de 2008
El sábado cumplí los 60!
Al llegar a los 60 años de vida, el pasado 8 de noviembre, mi familia directa creyó necesario hacer una reunión especial con más fiesta que lo común en estas ocasiones.
Emilse hizo criar un cordero en el campo y que lo asen para la cena. Hizo comida como para 40 personas e invitó a unas 20, incluyendo a nuestros hijos, hijos políticos, nietos y algún amigo de años. Lo festejamos en casa, todo estaba exquisito.
Tuve lo que realmente desea tener cualquier hombre que llega con salud a esta edad: mi familia rodeándome y en un clima de alegría, amor y serenidad.
Destaco dos regalos entre tantos, y los dos son más espirituales que materiales: A) la actitud de mi esposa, que me divertía ver como intentaba armar sorpresas viviendo juntos y conociéndonos tanto (el mismo día cumplimos 33 años de matrimonio!), pero fueron de esas complicidades que permite el amor y que me hicieron sentir amado y mimado por ella y mis hijos, que organizaban cada detalle detrás mío. Fue francamente un
a gran felicidad sentirme agasajado de tal forma por ellos. B) mi hermana prima (no me equivoqué, es el orden correcto, antes que prima hermana) Lucía me mandó por correo electrónico una pequeña historia de su niñez y, sobre todo, imágenes de la cédula del abuelo José y papeles de nacimiento, casamiento y defunción del tío Andrés... casi me desmayo al leer semejante mensaje de cariño y ver esos recuerdos que yo ignoraba que disponía. Los subiré al baúl familiar en próximas entradas!
a gran felicidad sentirme agasajado de tal forma por ellos. B) mi hermana prima (no me equivoqué, es el orden correcto, antes que prima hermana) Lucía me mandó por correo electrónico una pequeña historia de su niñez y, sobre todo, imágenes de la cédula del abuelo José y papeles de nacimiento, casamiento y defunción del tío Andrés... casi me desmayo al leer semejante mensaje de cariño y ver esos recuerdos que yo ignoraba que disponía. Los subiré al baúl familiar en próximas entradas!Simplemente para dar una imagen de la mesa íntima y familiar (no me agradan las reuniones demasiado numerosas o en salones), subo una foto de parte de la mesa que se armó el sábado 8 a la noche.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Sierra de la Ventana (2)
Después de 28 años de no visitar Sierra de la Ventana tuve un deseo intenso de volver, aprovechando que íbamos a Bahía Blanca, que Emilse no conocía esa zona y que yo tenía la libertad de tomar el lunes 15 de septiembre en mi trabajo... por lo que quedó definido que desde el sábado 13 a la tarde, luego de festejar el cumpleaños de Ellén, nos quedaríamos allá. 
Para que mi alegría fuese mayor aún, mis primas Lucía y Liliana decidieron compartir hasta el domingo con nosotros, así que finalizada la reunión cumpleañera en Bahía, salimos en una soleada y muy fría tarde para Sierra, los tres autos en caravana.
Nos alojamos con Liliana y Mario en el apart hotel La Marietta. Lucía y Leo debieron buscar otro hotel por falta de habitaciones.
Fue una estadía realmente maravillosa, a pesar de un clima muy frío, que mejoraba con el avance del domingo. Com
partir con mis primas hermanas y primos casi un día, fue una experiencia inolvidable. Todo salió perfecto, con una armonía como si hubiésemos organizado viajes comunes desde toda la vida.
Paseamos y comimos, ambas cosas pueden hacerse sobradamente en Sierra de la Ventana y en Villa Ventana, que recorrimos el domingo. Nos despedimos de ellos, que seguían en caravana a Santa Rosa, a eso de las 17:00, después de comer exquisitamente en Ich-Hutu, en el km 229 de la ruta 76 (Villa La Gruta).
Con Emilse nos quedamos recorriendo Sierra hasta el lunes al mediodía. No será novedad decir hay lugares hermosos que vimos y que, claro está, nos quedaron decenas y decenas sin recorrer.
Destaco, en particular, lo magnífico que resulta escalar los 400 m del cerro "del amor", llamado realmente cerro Ceferino, frente al balneario El Dique, disfrutando una panorámica completa de la localidad en todo su esplendor y crecimiento. También el centro comercial, que es una réplica pequeña de lo mejor de otros centros turísticos mucho más importantes. Ha crecido mucho Sierra de la Ventana, ya nada es como mis retinas veían casi 30 años atrás.
Villa Ventana, otra sorpresa impactante. Antes no existía casi y, actualmente, se nota un pujante turismo que, sin dudas, la hará crecer sostenidamente. Tiene para ofrecer un paisaje serrano hermoso, una traza urbana especial para el descanso visual y físico, con sus calles arbol
adas y esa tranquilidad que invitan a quedarse. Ni hablar del impactante aún Club Hotel, que sigue generando esa sensación encontrada de imponencia (por lo que fue históricamente) y de impotencia (por ser otra muestra más de la corrupción argentina para saquearlo impunemente).
Recorrimos casi todo, incluyendo las villas San Bernardo y Arcadia; los barrios Parque Golf y Parque Delfino; los balnearios Los Angelitos, El Dique y La Hoya; el centro comercial, la estación del ferrocarril, en fin... disfrutamos todo plenamente, con ganas de volver.
Ya dije en el post anterior, el hecho de mi historia familiar en Sierra de la Ventana, enmarcó todo lo que de por sí es digno de verse turísticamente y la emoción de semejante reencuentro con mis primos hermanos, en un momento imborrable, de esos que a uno lo hacen sentir reconciliado con la vida, con el pasado y con el presente.

Para que mi alegría fuese mayor aún, mis primas Lucía y Liliana decidieron compartir hasta el domingo con nosotros, así que finalizada la reunión cumpleañera en Bahía, salimos en una soleada y muy fría tarde para Sierra, los tres autos en caravana.
Nos alojamos con Liliana y Mario en el apart hotel La Marietta. Lucía y Leo debieron buscar otro hotel por falta de habitaciones.
Fue una estadía realmente maravillosa, a pesar de un clima muy frío, que mejoraba con el avance del domingo. Com
partir con mis primas hermanas y primos casi un día, fue una experiencia inolvidable. Todo salió perfecto, con una armonía como si hubiésemos organizado viajes comunes desde toda la vida.Paseamos y comimos, ambas cosas pueden hacerse sobradamente en Sierra de la Ventana y en Villa Ventana, que recorrimos el domingo. Nos despedimos de ellos, que seguían en caravana a Santa Rosa, a eso de las 17:00, después de comer exquisitamente en Ich-Hutu, en el km 229 de la ruta 76 (Villa La Gruta).
Con Emilse nos quedamos recorriendo Sierra hasta el lunes al mediodía. No será novedad decir hay lugares hermosos que vimos y que, claro está, nos quedaron decenas y decenas sin recorrer.
Destaco, en particular, lo magnífico que resulta escalar los 400 m del cerro "del amor", llamado realmente cerro Ceferino, frente al balneario El Dique, disfrutando una panorámica completa de la localidad en todo su esplendor y crecimiento. También el centro comercial, que es una réplica pequeña de lo mejor de otros centros turísticos mucho más importantes. Ha crecido mucho Sierra de la Ventana, ya nada es como mis retinas veían casi 30 años atrás.
Villa Ventana, otra sorpresa impactante. Antes no existía casi y, actualmente, se nota un pujante turismo que, sin dudas, la hará crecer sostenidamente. Tiene para ofrecer un paisaje serrano hermoso, una traza urbana especial para el descanso visual y físico, con sus calles arbol
adas y esa tranquilidad que invitan a quedarse. Ni hablar del impactante aún Club Hotel, que sigue generando esa sensación encontrada de imponencia (por lo que fue históricamente) y de impotencia (por ser otra muestra más de la corrupción argentina para saquearlo impunemente).Recorrimos casi todo, incluyendo las villas San Bernardo y Arcadia; los barrios Parque Golf y Parque Delfino; los balnearios Los Angelitos, El Dique y La Hoya; el centro comercial, la estación del ferrocarril, en fin... disfrutamos todo plenamente, con ganas de volver.
Ya dije en el post anterior, el hecho de mi historia familiar en Sierra de la Ventana, enmarcó todo lo que de por sí es digno de verse turísticamente y la emoción de semejante reencuentro con mis primos hermanos, en un momento imborrable, de esos que a uno lo hacen sentir reconciliado con la vida, con el pasado y con el presente.
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