miércoles, 12 de noviembre de 2008

El sábado cumplí los 60!

Al llegar a los 60 años de vida, el pasado 8 de noviembre, mi familia directa creyó necesario hacer una reunión especial con más fiesta que lo común en estas ocasiones.

Emilse hizo criar un cordero en el campo y que lo asen para la cena. Hizo comida como para 40 personas e invitó a unas 20, incluyendo a nuestros hijos, hijos políticos, nietos y algún amigo de años. Lo festejamos en casa, todo estaba exquisito.

Tuve lo que realmente desea tener cualquier hombre que llega con salud a esta edad: mi familia rodeándome y en un clima de alegría, amor y serenidad.

Destaco dos regalos entre tantos, y los dos son más espirituales que materiales: A) la actitud de mi esposa, que me divertía ver como intentaba armar sorpresas viviendo juntos y conociéndonos tanto (el mismo día cumplimos 33 años de matrimonio!), pero fueron de esas complicidades que permite el amor y que me hicieron sentir amado y mimado por ella y mis hijos, que organizaban cada detalle detrás mío. Fue francamente una gran felicidad sentirme agasajado de tal forma por ellos. B) mi hermana prima (no me equivoqué, es el orden correcto, antes que prima hermana) Lucía me mandó por correo electrónico una pequeña historia de su niñez y, sobre todo, imágenes de la cédula del abuelo José y papeles de nacimiento, casamiento y defunción del tío Andrés... casi me desmayo al leer semejante mensaje de cariño y ver esos recuerdos que yo ignoraba que disponía. Los subiré al baúl familiar en próximas entradas!

Simplemente para dar una imagen de la mesa íntima y familiar (no me agradan las reuniones demasiado numerosas o en salones), subo una foto de parte de la mesa que se armó el sábado 8 a la noche.

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