
Para que mi alegría fuese mayor aún, mis primas Lucía y Liliana decidieron compartir hasta el domingo con nosotros, así que finalizada la reunión cumpleañera en Bahía, salimos en una soleada y muy fría tarde para Sierra, los tres autos en caravana.
Nos alojamos con Liliana y Mario en el apart hotel La Marietta. Lucía y Leo debieron buscar otro hotel por falta de habitaciones.
Fue una estadía realmente maravillosa, a pesar de un clima muy frío, que mejoraba con el avance del domingo. Com
partir con mis primas hermanas y primos casi un día, fue una experiencia inolvidable. Todo salió perfecto, con una armonía como si hubiésemos organizado viajes comunes desde toda la vida.Paseamos y comimos, ambas cosas pueden hacerse sobradamente en Sierra de la Ventana y en Villa Ventana, que recorrimos el domingo. Nos despedimos de ellos, que seguían en caravana a Santa Rosa, a eso de las 17:00, después de comer exquisitamente en Ich-Hutu, en el km 229 de la ruta 76 (Villa La Gruta).
Con Emilse nos quedamos recorriendo Sierra hasta el lunes al mediodía. No será novedad decir hay lugares hermosos que vimos y que, claro está, nos quedaron decenas y decenas sin recorrer.
Destaco, en particular, lo magnífico que resulta escalar los 400 m del cerro "del amor", llamado realmente cerro Ceferino, frente al balneario El Dique, disfrutando una panorámica completa de la localidad en todo su esplendor y crecimiento. También el centro comercial, que es una réplica pequeña de lo mejor de otros centros turísticos mucho más importantes. Ha crecido mucho Sierra de la Ventana, ya nada es como mis retinas veían casi 30 años atrás.
Villa Ventana, otra sorpresa impactante. Antes no existía casi y, actualmente, se nota un pujante turismo que, sin dudas, la hará crecer sostenidamente. Tiene para ofrecer un paisaje serrano hermoso, una traza urbana especial para el descanso visual y físico, con sus calles arbol
adas y esa tranquilidad que invitan a quedarse. Ni hablar del impactante aún Club Hotel, que sigue generando esa sensación encontrada de imponencia (por lo que fue históricamente) y de impotencia (por ser otra muestra más de la corrupción argentina para saquearlo impunemente).Recorrimos casi todo, incluyendo las villas San Bernardo y Arcadia; los barrios Parque Golf y Parque Delfino; los balnearios Los Angelitos, El Dique y La Hoya; el centro comercial, la estación del ferrocarril, en fin... disfrutamos todo plenamente, con ganas de volver.
Ya dije en el post anterior, el hecho de mi historia familiar en Sierra de la Ventana, enmarcó todo lo que de por sí es digno de verse turísticamente y la emoción de semejante reencuentro con mis primos hermanos, en un momento imborrable, de esos que a uno lo hacen sentir reconciliado con la vida, con el pasado y con el presente.
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